Mostrando entradas con la etiqueta tango. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tango. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de noviembre de 2010

Tango Que te Quiero Tango


En una noche brillante la música tanguera se hizo presente y nos deslumbró con su color,sus coplas y su resplandor.



En la segunda noche de “Fiestas de Colectividades” el stand argentino desplegó toda su magia presentando el reflejo de nuestra cultura, el folklore y el tango, dos géneros musicales que imponen un sello de identidad, se hicieron presente indefectiblemente.Se presentaron dos grupos de Tango “Malevaje Tango Club” y “Aire de Tango” de mas o menos 20 integrantes cada uno, que presentaron 5 cuadros respectivamente.

Una de las integrantes de “Malevaje”, Julia Andrés nos cuenta como fueron sus comienzos, como se siente hoy ser parte de un grupo de ballet y que significa, por supuesto, para ella este género lleno de misterio, de sensualidad, de cadencia, el Tango.


Julia hace mucho tiempo dedica su vida a aprehender a bailar y a perfeccionarse cada vez más. El tango es una de sus pasiones, asi como también cantar y estudiar teatro. Hoy dedica gran parte del día a sus prácticas, para poder alcanzar un nivel profesional a futuro.


Rescata fervientemente el interés que hoy tienen los jóvenes para bailar e integrarse a estos grupos, juntarse en salones, casas viejas, con poca estructura pero con mucha garra, con mucha fuerza. Hoy el Tango dejo de ser cosa para grandes, hoy ya no tiene límite de edad, no existe la discriminación, la diferenciación de género, solo se necesita buena onda y predisposión.



Tango que te quiero tango, tango que te siento tango, demuestra en su coreografía, diseñada a partir del abrazo de la pareja, lo netamente sensual y compleja. Las letras están compuestas basándose en un argot local llamado lunfardo y suelen expresar las tristezas, especialmente «en las cosas del amor», que sienten los hombres y las mujeres de pueblo, sin que por ello opte para el tratamiento de otras temáticas, incluso humorísticas y políticas.



Lorena Navajas

jueves, 7 de octubre de 2010

Música, baile y pintura

La orquesta Desenlaces De Tango debutó el viernes 1 de Octubre.

El grupo presentó un variado repertorio en el
Centro Cultural Bernardino Rivadavia con pareja de baile invitada y una pintura al oleo en vivo.

Al caer la tarde del viernes la orquesta Desenlaces De Tango, dirigida por Pablo Gori, quien también toca el bandoneón, llevó a cabo un soberbio show combinando excelentes músicos con hábiles bailarines y un poco de pintura para cortar con la música. Se desempeñaron:

-Maximiliano Lingoti e Ignacio Claramonte en Bandoneón
-Aldana Broun y Gabriela Araujo en Violín
-Lucas Soria en Viola
-Andrés Party en Violoncello
-Martín Actis en Piano
-Luisina Erne en Guitarra
-Lucas Maxit en Contrabajo

Jugando con luces, tema de producción propia, fue una correcta elección para romper el hielo. Luego de un breve comentario de Pablo Gori, las luces se encendieron para poder observar a German Ruiz Diaz y Natalia Cristofaro bailar una versión instrumental del clásico
Abrojito.

A continuación, los bailarines tomaron un descanso y fue el turno del primer tema cantado de la noche,
Silbando, en el que se lució la cantante Lucia Priotti. Divina, el tema de 1934, fue la siguiente interpretación instrumental, tras la cual volvieron a escena los bailarines para la milonga lenta, Otro pasado, producida por la orquesta:




Fuimos, cantada por Lucia, le siguió. A partir de allí las canciones se sucedieron, destacándose entre ellas los temas de producción propia El laburo de pulgares y la milonga Las lindas épocas en la que los bailarines se llevaron todos los aplausos. Finalmente la voz de Lucia sonó una vez más para cerrar la noche con el tema Afiches.

Un parrafo aparte merece el desempeño de Virginia Gomez Hatt, que pintó una bella obra al oleo al mismo tiempo que el recital se desarrollaba. Sin embargo esta nueva moda de combinar simultáneamente pintura y música no fue del todo lograda dado que la ubicación de la pintora, en un rincón de espaldas a una pared, no permitió al público apreciar la performance de su pincel sobre el lienzo.